Este blog patrullerasargentinas.blogspot.com pretende compilar, en un solo lugar, toda la información que se refiera a la actividad presente, pasada y futura de las lanchas patrulleras, guardacostas y unidades menores de la Armada República Argentina (ARA) y de la Prefectura Naval Argentina (PNA)

martes, 3 de octubre de 2023

PUBLICACIONES
Pensando en soluciones a la problemática ambiental en el área adyacente a la Zona Económica Exclusiva Argentina

A partir del análisis de los incentivos con que cuentan las enormes flotas extranjeras de pesca en aguas distantes para navegar miles de millas náuticas desde sus países de origen hasta el Atlántico Sur, podremos contribuir a la búsqueda de soluciones o al menos saber, de que ámbitos pueden provenir las mismas

Por Lic. SERGIO ALMADA (*) - Dra. LUCIANA DE SANTIS SOLLA (**)

Definida como una problemática ambiental compleja, con multiplicidad de actores e intereses, la actividad de estas flotas pesqueras extranjeras se caracteriza en el Atlántico Sudoccidental, por un excesivo esfuerzo pesquero sin ningún tipo de límite u ordenamiento sobre especies transzonales y de alto valor comercial de nuestra Zona Económica Exclusiva (ZEE).

La presencia de estos buques en aguas de la alta mar próximas a nuestro país, es producto no sólo de la abundancia y valor comercial internacional del recurso objetivo de su captura, sino también, de numerosos incentivos que reciben y que hacen viable -operativa y económicamente- su actividad en la zona.

La misma es tan dependiente de estos incentivos, que analizar en particular cada uno de ellos y la manera en cómo atacarlos o debilitarlos, es visto internacionalmente como una de las alternativas para reducir el número de buques de estas flotas y con ello, el impacto y los perjuicios que ocasionan.

La abundancia de recursos pesqueros de alto interés comercial, los subsidios de los Estados de bandera, los beneficios de transbordos en el mar y la particular condición jurídica del espacio marítimo donde operan, se cuentan entre sus principales incentivos. Excepto el primero de ellos, que es algo que no queremos reducir sino por el contrario conservar, analizaremos el resto.


Los subsidios de los Estados de bandera

Representan una de las medidas adoptadas para mejorar la capacidad pesquera de sus flotas en aguas distantes. Préstamos, eximición de impuestos y diferentes tipos de deducciones impositivas y arancelarias, representan beneficios que persiguen garantizar que un gran porcentaje de las capturas realizadas por los buques de estas flotas, lleguen al país de su bandera dinamizando las industrias locales y aliviando la tensión producto de la escasez de recursos en zonas cercanas a sus costas.

El Acuerdo Internacional sobre Subvenciones a la Pesca aprobado en 2022 en la XII Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC), representa un principio de avance para la eliminación de los subsidios dañinos a la pesca, es decir aquellos que constituyen un factor clave en el agotamiento de las poblaciones de peces en el mundo. Prohibiendo entre otras cuestiones, las subvenciones a la pesca en zonas de la alta mar que no estén gestionadas, como sucede en el área adyacente a la ZEE Argentina.

El grado de contribución a la reducción del tamaño y operación de estas flotas dependerá de varios factores, fundamentalmente, que miembros de la OMC finalmente depositen su instrumento de aceptación y cuan vinculante resulte en la práctica. De algo si estamos seguros, que el mismo no puede resolver, por sí solo, la problemática que nos afecta.

No obstante ello, debemos reconocer su importancia como acuerdo multilateral amplio e instrumento jurídicamente vinculante que proveniente de la OMC, se centra en la sostenibilidad de los océanos.


Los beneficios de transbordos en el mar

Estas actividades de transferencias de capturas de un barco a otro que se practican ampliamente en varias pesquerías del mundo, no nos deben parecer un acto inocuo, ya que a menudo se realizan en áreas alejadas del mar y de difícil acceso a las autoridades y sus controles.

Ello les permite la adulteración y omisión de datos relacionados con sus prácticas de pesca y por ello, se los asocia no sólo con altos riesgos de pérdida de la trazabilidad de las capturas permitiendo que el pescado obtenido a través de pesca ilegal se introduzca en la cadena legal de suministro, sino también, con facilitar otras actividades delictivas en el mar.

En la zona de alta mar adyacente a nuestra ZEE, los transbordos permiten a los buques pesqueros una permanencia casi ininterrumpida en tareas de pesca sin límites y, fundamentalmente, los mantiene alejados de los puertos y de sus controles, así como de todo aquello que regule, reduzca o haga más costosa su operatoria.

Esta preocupación internacional, si bien no hace ilegales a los transbordos en Alta Mar, los incluye entre los principales incentivos de la pesca ilegal. Liderados por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la comunidad internacional ha reconocido la necesidad de mejorar la reglamentación, el seguimiento y el control del transbordo favoreciendo la comprensión y la gestión de estas actividades. 

La integración a mecanismos internacionales de comunicación que, establecidos formalmente, tiendan a permitir un intercambio rápido de información respecto de estas actividades en el mar y con ello a mejorar su control, pueden representar el aporte a la reducción de los beneficios que representan a los buques de estas flotas. 

La condición jurídica del área de operación

Podemos definir este área como un espacio multidimensional donde coexisten, de manera compleja, derechos y obligaciones de los Estados en torno a diversos principios internacionales que lo rigen, donde se destacan las libertades de la alta mar -especialmente de navegación y pesca-, la jurisdicción exclusiva del Estado de pabellón respecto de sus buques, la obligación convencional de todos los Estados de cooperar en la conservación y administración de los recursos vivos de la alta mar y los derechos de soberanía del Estado argentino sobre los recursos naturales del lecho y subsuelo de su plataforma continental.

A dicha condición particular se suma una colisión de intereses económicos, geopolíticos y estratégicos de nuestro país con los de otros actores, en especial el conflicto de soberanía con el Reino Unido de Gran Bretaña por nuestras Islas Malvinas, Georgias y Sándwich del Sur.

Su resultado, un área con una enorme actividad pesquera sin ninguno tipo de gestión, manejo ni ordenamiento. Donde no existen instrumentos jurídicos que permitan a la Argentina u otro Estado distinto al de bandera del buque, ejercer cualquier tipo de acción coercitiva sobre los mismos para hacer cesar o controlar esas actividades extractivas.

No resulta difícil de ver, que cualquier intento de solución a esta particular condición deberá provenir del ámbito de las relaciones internacionales en el mar. La posibilidad de acuerdos bilaterales o multilaterales con los Estados cuyos buques pescan en el área, siempre que no afecten nuestros reclamos de soberanía sobre las islas, es vista como una alternativa.

Una nueva luz de esperanza aparece en torno al Tratado de Alta Mar, instrumento de la ONU jurídicamente vinculante para la conservación y uso sostenible de la biodiversidad marina de las áreas situadas más allá de las jurisdicciones nacionales.

Con sus negociaciones formales concluidas y su texto definido se abre a la firma. La creación de órganos de índole internacional con posibilidades de promover mecanismos de consulta y de toma de decisiones a nivel global, genera al menos por ahora, una perspectiva de cambio.

Aun así, mucho está por verse y analizarse sobre el mismo, si sus mecanismos son lo suficientemente inclusivos, si resguardan los derechos de los Estados ribereños y si las medidas de gestión y conservación que proponen serán suficientes para alterar el estatus quo existente en el área. El acuerdo parece representar una oportunidad para nuestro país de ser parte de un mecanismo de toma de decisiones y de gobernanza en alta mar que, al menos en la teoría, tiende a ser universal.



Concluyendo

Podremos disentir sobre la correspondencia y efectividad de las propuestas de solución presentadas, pero seguramente habrá mayor coincidencia respecto de donde deben provenir las mismas. Aún blindando nuestra frontera marítima para evitar ingresos ilegales, lo cierto es que mientras esa flota pueda permanecer y seguir pescando en alta mar en las condiciones que actualmente lo hace, nada cambiará.

Conociendo las causales principales del problema podremos adoptar medidas y políticas eficientes, partiendo de escenarios desvirtuados de la realidad y de lo que sucede, nuestras chances se diluyen.

Sabemos que la política exterior argentina se encuentra enfocada en estos instrumentos internacionales y no dudamos que es en esa línea de trabajo, donde podremos desincentivar la operación de estas flotas extranjeras.

Toda acción que se emprenda para la gobernanza de esta conflictiva zona de la alta mar, tendrá como condición indispensable para su éxito, la legitimidad internacional sustentada en un sólido conocimiento científico.


(*) Licenciado y Profesor en Geografía. Licenciado en Seguridad Marítima. Diplomado en políticas para el futuro sostenible del mar. Docente Escuela Superior de Ciencias Marinas de la Universidad Nacional del Comahue.

(**) Abogada con especialización en Derecho del Mar y Profesora Universitaria de Ciencias Jurídicas. Licenciada en Derecho por el Ministerio de Educación y Ciencias de España. Cuenta con postgrados en Recursos Humanos y en Selección, Formación y Prevención de Riesgos Laborales.


Fuente:
PREFECTURA NAVAL ARGENTINA
SECRETARÍA GENERAL
DEPARTAMENTO COMUNICACIÓN INSTITUCIONAL

NOTICIAS
Efectivos de la Armada Argentina, que invernarán en la Antártida, participaron de la etapa “Técnica Polar II” del curso de adiestramiento conjunto antártico
Se trata de un adiestramiento conjunto, que se realiza en Neuquén, junto a integrantes del Ejército Argentino y la Fuerza Aérea Argentina, y que es dictado por el Departamento de Capacitación Antártica Conjunta.

La etapa “Técnica Polar II” del Curso Conjunto de Formación de Antárticos se llevó a cabo en el Centro de Adiestramiento Antártico Conjunto de la localidad de Caviahue – Copahue, en el noroeste de la provincia de Neuquén. El curso está destinado a las futuras dotaciones antárticas integradas por personal de la Armada Argentina, el Ejército Argentino, y Fuerza Aérea Argentina.

El principal objetivo de esta etapa es la capacitación del personal, seleccionado para integrar las dotaciones antárticas del Comando Conjunto Antártico (COCOANTAR) en el 2024, acerca de los conocimientos, técnicas y habilidades necesarias para hacer frente a las exigencias del ambiente geográfico particular del continente blanco, como así también para desarrollar en los futuros antárticos un espíritu de trabajo en equipo y la preparación física y psíquica necesaria para afrontar los riesgos del trabajo en el exigente terreno antártico.

La zona cordillerana neuquina es elegida por Departamento de Capacitación Antártica Conjunta por presentar condiciones climáticas y geográficas similares a las antárticas. Dicho organismo es el encargado de la planificación académica, la ejecución e impartición de temas, el control y la evaluación de objetivos y metas.

Los pelotones de entrenamiento, en los que fueron divididos los participantes, recibieron adiestramiento en varias disciplinas como ser: progresión en nieve/ hielo; supervivencia en montaña y en el agua; construcción de refugios; esquí; operación con botes neumáticos y con aeronaves; navegación terrestre; búsqueda y rescate; conducción de vehículos antárticos y actividades de mantenimiento de base.




Fuente:
GACETA MARINERA


 

lunes, 2 de octubre de 2023

NOTICIAS
Misiones, Prefectura secuestra más de 17 toneladas de soja que iban a ser contrabandeadas a Brasil

Un patrullaje terrestre de personal de la Prefectura Naval Argentina (PNA), permitió descubrir movimientos sospechosos de carga y descarga de mercadería a la altura del kilómetro del Río Uruguay. Al acercarse al lugar se comprobó que el movimiento correspondía a un transbordo de granos de soja, acondicionadas en 335 bolsas de arpillera de 51 kg c/u, desde dos (2) camiones hacia tres (3) embarcaciones acoderadas y embicadas en la costa. La mercadería incautada, un cargamento de más de 17 toneladas de soja, valuado en aproximadamente cuatro millones de pesos, pretendía ser cruzada de contrabando vía fluvial a Brasil desde El Soberbio (Misiones).

Durante el procedimiento se logró la identificación y detención de dos hombres mayores de edad, de 25 y 37 años. Sobre uno de ellos pesaba un pedido de captura, librado por el Juzgado Federal de Paso de los Libres, a cargo del Dr. Gustavo del Corazón de Jesús Fresneda, contando con antecedentes de contrabando.

La carga decomisada fue puesta a disposición de la Dirección General de Aduanas de Oberá (Misiones) y siguiendo las indicaciones del Juzgado Federal de Oberá, a cargo del Dr. Alejandro Gallandat Luzuriaga, se procedió a la incautación de uno de los camiones de transporte y dos de las embarcaciones con las que se pretendía realizar el cruce de contrabando.




Fuente:
PREFECTURA NAVAL ARGENTINA
SECRETARÍA GENERAL
DEPARTAMENTO COMUNICACIÓN INSTITUCIONAL

EMBARCACIONES PNA
Lanchas de frontera Clase "Yaguareté" de la Prefectura Naval Argentina

Aunque construidas por el mismo astillero nacional (Astillero Tecnao S.R.L.) y con igual clasificación (LF - Lancha de Frontera) dentro de la Prefectura Naval Argentina las lanchas rápidas tácticas Clase "Yaguareté" poseen características muy distintas a las Clase "Toro" cuyo primer lote, de 36 unidades, se incorporó durante el bienio 2006-2007 (se entregaron un total de 58 unidades c/lotes posteriores).

Las primeras tres (3) lanchas de frontera Clase “Yaguareté” se incorporaron a Prefectura en el bienio 2017-2018 y la compra se gestionó a través de una licitación pública que ganó Tecnao.

Las "Yaguareté" son lanchas de líneas modernas e hidrodinámicas, con cabina blindada (para protección del timonel y navegante o radio operador), asientos inerciales, artilladas con una ametralladora FN Mag de 7,62 mm y equipadas con dos motores fuera de borda Mercury, que le otorgan una potencia total de 300 HP y una velocidad máxima de 40 nudos. Disponen de luces policiales estroboscópicas y de cámaras para grabación y registro de procedimientos u operativos, que incluyen capacidad de visión nocturna. Además de a los dos tripulantes, puede transportar hasta 6 efectivos, ubicados 4 delante de la cabina y 2 por detrás. Con casco en "V" que les permite desplegar buenas prestaciones de desplazamiento en el agua, poseen una proa “espejo”, para facilitar su embique contra la costa y el desembarco rápido de personal en acciones de carácter táctico.




Con respecto a la cabina, cabe mencionar que es semiabierta, ya que posee frente, laterales y techo, pero es abierta hacia popa. Es del tipo consola central y para el blindaje requerido por Prefectura se utilizó acero antibalístico y cristales blindados, logrando alcanzar una protección balística de categoría RB3. Este nivel de blindaje otorga protección frente a disparos de proyectiles calibre 22, 22lr, 38, 357 Magnum, 9 mm alta velocidad y 44 Magnum. Para realizar este trabajo Tecnao se asoció con la empresa Armoring Systems S.A., especialista en blindajes de vehículos.

La función primaria de estas lanchas es el patrullaje, vigilancia y control de las vías fluviales fronterizas del norte del país (ríos Paraná y Paraguay), para combatir principalmente el contrabando y el narcotráfico. Para mimetizarse con su entorno operacional están pintadas con un esquema de color verde oscuro, con el emblema de la Institución y matrículas aplicados sobre las amuras en negro.

Identificaciones PNA


LF-8201
LF-8202
LF-8203

Características Generales

Astilleros: Tecnao S.R.L.
Origen: Tigre, Prov. de Bs.As., Argentina
Desplazamiento máximo: s/d 
Dimensiones: eslora 9 m., manga s/d, puntal s/d.
Propulsión: dos (2) motores fuera de borda Mercury de 150 HP c/u.
Capacidad combustible: s/d
Velocidad: 40 nudos (en condición de carga máxima, 74 km/h)
Tripulación: 2 tripulantes + 6 de tropa totalmente equipados (total 8)
Armamento: una (1) ametralladora FN MAG de 12,7 mm en proa.
Equipo p/filmación procedimientos: cámara marina de alta definición Raymarine FLIR M300C con giroestabilización activa, zoom óptico de 30x y rendimiento excepcional con poca luz.





El nombre elegido "la verdadera fiera"

La propia Prefectura bautizó a esta clase de lanchas como “Yaguareté” (en lengua guaraní “la verdadera fiera”), un animal más relacionado con la fauna autóctona y más precisamente del NEA que el “Toro” de sus predecesoras.

El yaguareté, también llamado yaguar o jaguar, es el mayor félido de América y el tercero en el mundo, siendo declarado Monumento Natural de Argentina, es una especie en peligro de extinción. En nuestro país se pueden encontrar yaguaretés en las yungas de Salta y Jujuy, la selva misionera, algunos sectores de la región chaqueña y, en Corrientes, dentro del Parque Nacional Iberá donde fueron reintroducidos. Se calcula que en Argentina habitan alrededor de 300 ejemplares.

Las lanchas de frontera “Yaguareté” operan hoy en los ríos que supieron ser el hábitat natural argentino de los felinos a los que deben su nombre.



domingo, 1 de octubre de 2023

INFORME ESPECIAL
Historia del surgimiento de las “marcas de identificación de franjas diagonales” como identidad visual de los servicios guardacostas

Una forma común de identificación visual de los medios navales (pero también aéreos y terrestres) de los Servicios Guardacostas de todo el mundo, son sus características “franjas diagonales”. Las mismas tienen su origen en la necesidad de distinguir visualmente a estos medios navales de otros en el mar, tanto por parte de otras embarcaciones como por parte de aeronaves y personal en tierra. Esto es especialmente importante en situaciones de emergencia, búsqueda y rescate, control de tráfico marítimo en operaciones de patrullaje y seguridad marítima, donde es crucial distinguir rápidamente a los buques guardacostas de otras embarcaciones.

Estas franjas, también conocidas como marcas de identificación, suelen presentar colores y patrones específicos que se aplican en el casco o superestructura de los buques, indicando de esta manera la función y la pertenencia de estos a una determinada institución guardacostas o país. El diseño y los colores de las franjas identificatorias pueden variar según el país y la institución que los utiliza.

Por lo general, las franjas identificatorias suelen ser de colores llamativos y contrastantes, como el blanco, el rojo, el amarillo o el naranja, pero la mayor parte de las veces están relacionados con los de la bandera del país al que pertenece la Guardia Costera o Servicio Guardacostas. Las marcas de identificación de guardacostas generalmente siguen un patrón de diseño de franjas diagonales (siguiendo el corte inclinado de la proa lanzada) de colores contrastantes, que se colocan en la parte exterior del casco de la embarcación.


Algunas de las franjas de identificación de los servicios guardacostas del mundo

El cutter USCGC Kimball (WMSL-756) de la US Coast Guard junto al patrullero
guardacostas Akitsushima (PLH-32) de la Japan Coast Guard en el Mar de Filipinas

El buque patrullero OPV Postdam (BP81) de la Küstenwache (Guardia Costera)
dependiente de la Bundespolizei (Policia Federal) de Alemania

El buque patrullero OPV Gavdos (ΛΣ-090) de la Guardia Costera Helénica (Grecia)

Origen: US Coast Guard, en busca de una identidad definida - 1967

La guardia costera estadounidense (US Coast Guard) carecía hasta mediados de la década del 60’ de una identidad de marca que la definiera de manera equívoca. La hoy icónica “Racing Stripe” (franja deportiva) fue una innovadora solución de diseño gráfico para solventar ese problema de identidad que, resultando tan efectiva, fue adoptada tiempo después, con las particularidades de cada caso, por los servicios guardacostas de todo el mundo.

Un ejemplo claro de esta falta de identidad se dio durante una operación de Búsqueda y Rescate (SAR) efectuada por la US Coast Guard a mediados de la década del ´50. El 19 octubre de 1956, el Boeing 377 Stratocruiser bautizado Sovereign Of The Skies (número de flota de Pan Am 943, registrado N90943), que realizaba un vuelo de "vuelta al mundo" con escalas, se vio obligado a amerizar en el Océano Pacífico luego de que fallaran dos de sus cuatro motores. Inmediatamente fue destacado al lugar del siniestro el buque guardacostas (cutter en la clasificación particular de la US Coast Guard) USCGC Pontchartrain (WHEC-70), que pudo recoger con sus botes a la totalidad de los náufragos (24 pasajeros y 7 tripulantes). Se cuenta que uno de los rescatados, ya a salvo sobre la cubierta del cutter, exclamó lleno de agradecimiento: "¡Gracias a Dios por la Armada de los Estados Unidos!". Una muestra concreta del grado de desconocimiento que había por parte del estadounidense medio hacia la Guardia Costera, producto de una identidad e impronta poco reconocible.


El video de la US Coast Guard sobre el rescate del vuelo Pan Am 943

Cuando John F. Kennedy asumió la presidencia de los Estados Unidos emprendió, junto a la primera dama Jackie Kennedy, un proyecto de renovación de imagen para el Gobierno Federal, que comenzó por el rediseño completo de la Casa Blanca y continuó con la renovada imagen para el avión presidencial Air Force One. El flamante presidente demócrata supo comprender la importancia de la construcción de imagen y fundamentó en ello su exitosa campaña hacia el Salón Oval.

Para encarar este cambio de imagen JFK recurrió a los servicios del diseñador industrial francés Raymond Loewy, conocido por su influencia en el ambiente del diseño como "El hombre que hizo hermoso el siglo XX".


Raymond Loewy

La US Coast Guard, fue la primera agencia gubernamental seleccionada para el proyecto de nueva identidad, siendo contratada la empresa de diseño Raymond Loewy-William Snaith Incorporated para llevarlo adelante. Esta última presentó, en enero de 1964, su primer análisis de factibilidad, proponiendo a las autoridades de la Guardia Costera adoptar un dispositivo de identificación similar al de una marca comercial, con la premisa de crear un símbolo fácilmente identificable desde la distancia, diferenciable de otras insignias o identificaciones gubernamentales y/o comerciales y de fácil adaptación para poderla aplicar a una gran diversidad de medios (cutters guardacostas, helicópteros, aviones, vehículos, etc.). El contrato firmado entre la Guardia Costera y Loewy el 19 de junio de 1964, estipulaba la creación de un comité ad hoc conjunto para “realizar estudios, preparar esfuerzos de diseño y hacer una presentación de un plan de identificación completo e integrado para el Guardia Costera de Estados Unidos”.

Nueve meses tarde, el 21 de marzo de 1965, se hizo la presentación de la propuesta de diseño destinada a implementar un “Sistema Integrado de Identificación Visual” para la US Coast Guard.

Loewy mostró un diseño conformado por una barra fina azul, acompañada a su derecha por una banda roja más ancha, ambas con una inclinación de 64° y con un sentido superior derecho a inferior izquierdo. En el centro de la banda roja se colocó el escudo tradicional de la Guardia Costera levemente estilizado. El diseño recibió una aprobación preliminar y la denominación de emblema "Racing Stripe" o "Slash".

Como diseño prototipo, el “Racing Stripe” fue aplicado a modo de prueba en los cutters USCGC "Diligence" (WMEC-616) y USCGC "Androscoggin" (WHEC-68), en una boya auxiliar, en vehículos y edificios, todos pertenecientes a la delegación de la US Coast Guard en Miami; y en algunos medios aéreos: un helicóptero HH-52 “Seaguard”, un hidroavión HU-16 “Albatross” y un avión de búsqueda y rescate HC-130 “Hercules”, con base en la estación aérea Elizabeth City de Carolina del Norte.


Cutter USCGC "Diligense" (WMEC-616)

Cutter USCGC "Androscoggin" (WHEC-68)

Helicóptero HH-52 "Seaguard"

Hidroavión HU-16 "Albatross"

Avión SAR HC-130 "Hércules"

La experiencia de aplicación de identidad resultó positiva, y una vez establecidos y aprobados los requerimientos y especificaciones relacionados con la fuente tipográfica y los colores de pintura del emblema (GC Red -Pantone 179c- y GC Blue -Pantone 307c-), el comandante Edwin Roland, mediante Instrucción 5030.5 de fecha 6 de abril de 1967, ordenó la implementación del “Sistema Integrado de Identificación Visual” en todo el servicio guardacostas.



El último medio en implementar el emblema “Racing Stripe” fue el buque escuela USCGC “Eagle” (WIX-327), debido a la reticencia de los miembros más conservadores de la US Coast Guard, que creían que el moderno diseño afectaría la estética de una embarcación de líneas clásicas y tradicionales. El “Eagle” luciría recién el nuevo emblema en 1976, en ocasión de la regata Operación Vela realizada en el marco de las celebraciones por el Bicentenario de la Independencia de los Estados Unidos, presentando de esta forma la nueva identidad de marca ante el mundo y destacándose por ello entre los veleros participantes.


Buque escuela USCGC "Eagle" (WIX-327)

El “Sistema Integrado de Identificación Visual” está considerado como el programa de creación de marca más exitoso de una agencia federal en la historia de Estados Unidos. A partir de los ’70 el diseño de “Racing Stripe” se internacionalizó, siendo adoptada, con modificaciones de color, variabilidad en las franjas y variaciones en el ángulo, como emblema identificatorio de embarcaciones de servicio marítimo de diversas agencias federales y estatales de EE.UU., así como también por buques guardacostas de un gran número de países del mundo.

El modelo de identidad de marca instaurado por la US Coast Guard sirvió de guía para que muchos servicios guardacostas, especialmente en América Latina y la Unión Europea, empezaran a adoptar emblemas de identificación basados en el “Racing Stripe”. Con el tiempo, se fueron sumando a esta imagen identitaria otros organismos de guardias costeras de Europa del Este, Turquía, India, Pakistán, Japón, Corea del Sur, Sudeste de Asia y de varios estados insulares del Pacífico. Según el internacionalmente famoso anuario de la publicación naval “Jane's Fighting Ships”, guardias costeras de más de setenta naciones, han incorporado como identidad el símbolo de las barras diagonales que supo construir la US Coast Guard en los años ´70.

Nueva “Identidad Visual” para la Prefectura Naval Argentina (PNA) - 1982

El 20 de septiembre de 1982 asume como Prefecto Nacional Naval, el Contralmirante Salvio Olegario Menéndez en reemplazo del Contraalmirante Roberto Alfredo Day, debido a los turbulentos acontecimientos políticos que se vivían tras la derrota en la Guerra de Malvinas. La conducción estaba a cargo de Contraalmirantes dado que en ese entonces la Prefectura Naval Argentina (PNA) dependía orgánicamente del Comando General de la Armada Argentina, situación que se mantuvo desde 1905 a 1983, con la excepción de un breve intervalo entre 1952 y 1955. Durante dicha gestión, que se extendería hasta el 15 de diciembre de 1983, se robustecería la imagen de una Fuerza con identidad propia.

Para ese entonces la PNA ya había adoptado un esquema de pintura de color blanco e incorporado la inscripción “PREFECTURA NAVAL” en ambas bandas para sus embarcaciones, diferenciándose ahora de manera clara e inequívoca de los buques de la Armada Argentina que son pintados con un esquema de color gris horizonte. Esta diferenciación se fortalecería a partir del 20 de octubre de 1982 cuando, a través del oficio MMAT JN9 N° 627/1982 emitido por la Dirección de Material, se implementó la incorporación del nuevo logo de la Prefectura Naval en las amuras de todas las embarcaciones de su elenco.


Siguiendo el modelo de la “Racing Stripe” de la US Coast Guard, la nueva “identidad visual” quedó conformada por dos franjas de color azul (como referencia se indicó “Colorín N° 59 o similar”) inclinadas, una ancha y otra angosta, separadas por una franja angosta de color blanco brillante. Sobre el centro de la franja ancha se ubicaron las dos anclas cruzadas (distintivo utilizado en los membretes de la Capitanía de Puerto de Buenos Aires hacia 1834 y en el gallardete de Prefectura creado en 1924) pintadas en color blanco. Con el tiempo, esta medida se replicó en todos los vehículos y aeronaves en servicio con la Institución.



Patrullero de alta mar guardacostas GC-24 "Mantilla"

Lancha guardacostas GC-64 "Mar del Plata"

La incorporación al elenco de embarcaciones de Prefectura de lanchas tácticas fluviales de alta velocidad, destinadas al patrullaje de ríos para el combate contra el narcotráfico, con esquema de color verde militar o camuflaje en tonos verdes para mimetizarse con el ambiente operacional, ha resultado en la aplicación del emblema institucional en color negro sobre las amuras de dicho tipo de embarcaciones. Es el caso de las lanchas de frontera (LF) Clase "Toro" (+ 2006) y Clase "Yaguareté" (+ 2017), y de las lanchas rápidas guardacostas (GC) Clase "Shaldag" (+ 2018).



Lancha rápida guardacostas GC-195 "Guaraní"

Lancha de frontera LF-8724


Fuentes:

How The Coast Guard Earned its Orange and Blue Stripes, Diana Honni, USCG Compass.

The History of the “Racing Stripe” Emblem and Brand, William H. Thiesen, Sea History 139, Summer 2012

Trademark and Licensing Program – U.S. Coast Guard.

Historia de la Prefectura Naval Argentina (Tomo I – Capítulo X), PG (RE) Andrés René Rousseaux.




NOTICIAS
Batallones de Infantería de Marina N°4 y N°5 realizaron una campaña invernal

Las actividades de adiestramiento de la Fuerza de Infantería de Marina Austral (FAIA) se llevaron a cabo en el Valle de Tierra Mayor y en Valle de Lobos (Tierra del Fuego), formando parte del plan anual de entrenamiento en entornos invernales de baja montaña y monte austral.

Con la participación de los Batallones de Infantería de Marina N°4 y N°5 (BIM4 y BIM5), la primera etapa consistió en la realización de patrullas a pie y marchas con raquetas y crampones por el bosque hasta la Laguna Turquesa, que se encuentra ubicada en la Sierra Sorondo.

Una vez allí, se inició la segunda etapa, dividiéndose la tropa en fracciones para llevar adelante instrucción de cordadas con recupero de hombre caído, confección de camillas para el traslado de heridos, construcción de iglúes y cuevas de nieve.

Seguidamente se trasladaron al Cerro Alvear, de 1400 msm y  ubicado a 26 kilómetros de Ushuaia, donde ejecutaron escalada en glaciares y paredes de hielo.

La campaña de instrucción estuvo a cargo del Jefe de la Compañía de1w Tiradores “Juliet”, Teniente de Navío IM Juan Pablo Chávez, y fue supervisada por el Comandante del BIM4, Capitán de Fragata IM Christian Hernán Mondiné.








Fuente:
GACETA MARINERA