Este blog patrullerasargentinas.blogspot.com pretende compilar, en un solo lugar, toda la información que se refiera a la actividad presente, pasada y futura de las lanchas patrulleras, guardacostas y unidades menores de la Armada República Argentina (ARA) y de la Prefectura Naval Argentina (PNA)

viernes, 15 de abril de 2011

Helicópteros Schweizer 300C en la Prefectura Naval Argentina

En el 18º Salón Náutico Argentino, celebrado semanas atrás en el Parque Náutico San Fernando, la Prefectura Naval Argentina (PNA) puso en exhibición varios de sus medios más modernos: semirrígidos Zodiac Hurricane, cuatriciclos y vehículos Polaris, motos de agua Sea Doo y un helicóptero liviano Schweizer 300C, que más allá de otros equipos presentados fue de lo más atractivo de lo exhibido por la fuerza de seguridad.

Perfil del Schweizer 300C de la PNA indicativo PA-91, en la ilustración con patines en lugar de flotadores (Fuente: Aerospacio / Autor: Sergio Hulaczuk)

La historia del helicóptero ligero Schweizer 300C comienza en el año 1964 cuando Hughes Helicopters desarrolla una variante de tres asientos del Hughes 269A, helicóptero biplaza de gran aceptación en los primeros años de la década del ´60, el Hughes 269B comercializado como Hughes 300. En 1969 sale al mercado una versión mejorada, el Hughes 300C, con motorización mejorada, rotor de más longitud y mayor capacidad de carga. En 1983 Schweizer Aircraft comienza a fabricarlo bajo licencia de Hughes y adquiere los derechos definitivos en 1986, momento en que recibe la actual denominación Schweizer 300C.

Foto 1. Schweizer PA-94 de la PNA. Obsérvense los grandes flotadores y la ubicación de la camilla de rescate (Autor: M.Agostini)

A la fecha se llevan fabricados unos 2800 helicópteros de este tipo, y algunos de ellos revisten en fuerzas armadas y de seguridad de diversos países en funciones de adiestramiento y como utilitario. El costo aproximado es de U$S 250.000,- por unidad. La Prefectura Naval Argentina adquirió 6 (seis) unidades, en 3 tandas, 2 (dos) en 1996, 2 (dos) en 1999 y 2 (dos) en 2001 para emplearlos en vigilancia costera de corto alcance, lucha contra el narcotráfico, entrenamiento de pilotos y funciones SAR (Search and Rescue, Búsqueda y Rescate). Fueron destacados a bases de la PNA en Posadas, Corrientes, Santa Fe y San Fernando (Buenos Aires).

Foto 2. El Schweizer PA-94 de la PNA visto de frente, con su gran cabina vidriada que permite una óptima visión(Autor: M.Agostini)

Como característica diferencial los Schweizer de la PNA están equipados con flotadores rellenos de poliuretano (4,7m de largo y 27kg) -lo que les otorga cierta capacidad anfibia- y una camilla lateral que se monta sobre soportes ubicados en el lado derecho del fuselaje. Posee además un gancho de carga que le permite transportar hasta 385kg suspendidos.

Foto 3. Detalle del interior de la cabina, donde se puede apreciar el tablero de instrumentos y la palanca de comando (Foto: M.Agostini)

Foto 4. El autor de este blog en la cabina del PA-94.

El detalle de las unidades del Servicio de Aviación (SEAV) de la PNA es el siguiente:


Nº Serie 1729 . ID PNA: PA-90 . En servicio.
Nº Serie 1730 . ID PNA: PA-91 . Dado de baja (1)
Nº Serie 1778 . ID PNA: PA-92 . Dado de baja (2)
Nº Serie 1779 . ID PNA: PA-93 . En servicio.
Nº Serie 1816 . ID PNA: PA-94 . En servicio.
Nº Serie 1817 . ID PNA: PA-95 . En servicio.

(1) Resultó destruido al estrellarse en Entre Ríos en Octubre de 1999.
(2) Resultó destruido al estrellarse en San Fernando (Bs.As.) en Enero de 2010.


Foto 5. Detalle del fuselaje. La sección donde está pintada la insignia de la PNA es uno de los dos tanques de combustible que tienen una capacidad total de 250 litros (Autor: M.Agostini)

Cómo se ve sólo quedan 4 helicópteros Schweizer en servicio activo, tras los accidentes de los numerales PA-91 y PA-92, este último con el luctuoso saldo de dos víctimas fatales. Los helicópteros PA-90 y PA-94 también resultaron dañados en accidentes operacionales pero pudieron ser reparados y continúan en servicio activo. En Septiembre de 2010 la PNA llamó a licitación para adquirir dos unidades más para reemplazar a los Schweizer perdidos, pero no se conocen los resultados de dicha convocatoria.

Foto 6. Cartel con el detalle de las Características Técnicas de los Schweizer 300C de Prefectura (Autor: M.Agostini)

Foto 7. Canasto utilizado para rescate fluvial por el Schweizer, dotado de salvavidas y flotadores (Autor: M.Agostini)

Fuentes:
http://www.helis.com http://www.aeroespacio.com.ar http://www.jus.gov.ar

lunes, 11 de abril de 2011

Destacada presencia de la Prefectura Naval en el 18° Salón Náutico Argentino.

Del 1 al 10 de abril se desarrolló en el Centro de Exposiciones del Parque Náutico San Fernando el 18° Salón Náutico Argentino. El evento, organizado por la Cámara Argentina de Constructores de Embarcaciones (CACEL) y el Consorcio Parque Náutico San Fernando, contó con la presencia de casi 120 expositores que exhibieron kayaks, motos de agua, semirrígidos, lanchas, yates y cruceros, además de motores, equipamiento electrónico naval y ayudas para la navegación.

La Prefectura Naval Argentina (PNA) estuvo presente con una gran carpa y un sector al aire libre ubicado sobre el acceso al canal del Parque Náutico, donde exhibió medios y equipos de última tecnología.

El Servicio de Incendio, Salvamento y Protección Ambiental ocupaba el sector derecho de la carpa de la PNA, siendo lo más destacado de la exhibición cubierta.

Hacia la izquierda de la carpa se ubicó el sector más institucional de la PNA, que brindaba información sobre los Institutos de Formación, Cursos de timonel, Bibliografía Naval, etc. En el centro tipo "living" había dos maquetas pertenecientes al Museo de Prefectura de una lancha guardacostas Clase Z-28 y de un buque guardacostas tipo Halcón.

Medios desplegados en el parque descubierto. Vista panorámica del despliegue de medios exhibido por la PNA en el 18º Salón Náutico Argentino.

Semirrígido IO Cabin – Military “Hurricane” (SR-9212) montado en su trailer de transporte.

Semirrígido Zodiac 920 OB FC “Hurricane” (SR-9203) también descansando sobre un trailer de transporte.

Vehículo todoterreno Polaris Ranger 4 x 4 (CTT-33) con trailer transportando una moto de agua Sea Doo GTX (MA-205)

Dos vistas del cuatriciclo Polaris Sportsman 4 x 4 (CTT-64) con trailer transportando una moto de agua Sea Doo GTX (MA-204)

Impecables lucieron las dos motos de agua Sea Doo GTX (MA-204 y MA-205), con un llamativo azul oscuro muy diferente del habitual blanco que llevan los medios en general de la PNA.

Todas las miradas se las llevó el helicóptero liviano Schweizer 300C (PA-94) que fue la pequeña gran atracción para el público.

Material exhibido por el Servicio de Incendio, Salvamento y Protección Ambiental en el sector cubierto. Sonar de barrido lateral J.W.Fishers MFG SSS-100K / 600K. De origen estadounidense, este sonar remolcado permite identificar objetos bajo la superficie del mar y su posición real, como naves o aeronaves hundidas y/o sus restos. El rebote de su señal acústica es interpretado por un software que lo transforma en imagen digital en monitor y que puede ser impresa en papel térmico. Frecuencias operativas: 100 Khz y 600 Khz.

Vehículo Operado a Control Remoto (ROV) "Sea Lion" de origen alemán especialmente diseñado para trabajos de inspección y exploración submarinas con capacidad operativa hasta una profundidad máxima de 300 metros.

Consolas de control y comando portátiles para operar el sonar y el ROV respectivamente. Los dos últimos equipos mencionados fueron adquiridos por la PNA a mediados del año pasado junto con una Campana de Buceo Abierta triplaza (originaria de Países Bajos) con una capacidad operativa de inmersión de hasta 80 metros de profundidad. La misma sirve para transportar en forma segura a los buzos que deban realizar inspecciones de restos náufragos, naves hundidas y exploración del lecho marino. Según pude saber la PNA tiene previsto que la Campana y su pluma de izado sea instalados en un remolcador tipo Supply especialmente acondicionado para la fuerza, de próxima incorporación.

También se exhibieron diversos Equipos de Buceo en uso, entre los que se destacaban los cascos Kirby Morgan para buceo de profundidad y equipados con luz y cámara incorporada, comunicación interfónica con superficie, desempañador y regulador de flujo de aire, pesando apróximadamente unos 25kg.

Otros medios desplegados por la PNA para custodia de la expo náutica. Semirrígido Zodiac 920 OB FC “Hurricane” (SR-9229) que patrullaba entre el Rio Luján y el canal de acceso al Parque Náutico.

Lancha guardacostas Clase Z-28 (GC-64 “Mar del Plata”) con asiento en la Prefectura de Tigre destacada sobre el Rio Luján frente al Parque Náutico.

Desde el aire la PNA dijo también presente con el sobrevuelo de uno de los helicópteros SA-365N2 “Dauphin” que revistan en la fuerza. Otros vehículos que de la PNA que prestaron servicios en la muestra eran pickups Chevrolet S-10 doble cabina con cúpula y una autobomba del tipo pesado Iveco-Pegaso.

En la marina del Parque Náutico San Fernando tiene su amarre permanente el Yate PNA “Esperanza” (vela SR-555), que cumple funciones de instrucción para la miembros de los Institutos de Formación y participa en distintas regatas. A diferencia de las FF.AA. que en general quedan relegadas en cuanto a equipamiento, las Fuerzas de Seguridad, como la Prefectura Naval y Gendarmería Nacional, parecen tener mayor acceso a material y equipo en pos de su modernización, y gozar de una política más benevolente de parte del Gobierno Nacional.

Fuentes:
 http://www.prefecturanaval.gov.ar/
http://www.prensa.argentina.ar/
Otras - Propias
Fotos: Autor Mariano Agostini

sábado, 2 de abril de 2011

29 años de la Gesta de Malvinas mi más sentido homenaje a los que supireron jugarse el pellejo por la Patria

martes, 29 de marzo de 2011

Submarinos argentinos en acción IV: El ARA San Luis (S-32) y el ARA Salta (S-31) durante la crisis con Chile en 1978
 
Los submarinos argentinos IKL 209 de origen alemán que poseía la Armada Argentina eran de lo más moderno de Sudamérica. Del tipo SSK (submarino de ataque convencional diesel-eléctrico) el ARA Salta (S-31) y el ARA San Luis (S-32) habían sido incorporados al servicio activo hacia poco más de tres años. Pese a esto los altos mandos envían a los veteranos “GUPPY” a las zonas de patrulla más “calientes”.
 
Foto 1. El ARA Salta (S-31) haciéndose a la mar en Mar del Plata, de fondo la escollera sur (Fuente: http://www.ara.mil.ar/)


El “Salta” y el “San Luis” zarparon de la Base Naval Mar del Plata (BNMP) el 8 de diciembre de 1978 hacia el extremo sur del continente, dando inicio a sus patrullas de guerra. Todos los comandantes de los submarinos argentinos recibieron la orden de “no atacar si no se era atacado en primer lugar”, una medida un tanto extraña para el mundo de los submarinistas donde siempre se busca lo contrario, esto es “atacar primero y luego escabullirse para no ser atacado”.

En su navegación en inmersión hacia el sur, el ARA San Luis, comandado por el Capitán de Fragata Félix Bartolomé, sufre la avería de uno de sus motores diesel.
 
El ARA San Luis (S-32) y una patrulla con menos riesgos.

Esto reducía en un 50% el rendimiento del submarino y la recarga de baterías, ya que a poco de su incorporación a la Armada otro de los motores se había roto y no había podido ser reparado (la gravedad de la avería era tal que había que sustituir el motor o hacer una reparación fuera del buque, lo que requería el corte del casco y posterior soldadura). Este nuevo problema en los motores, no pudo ser solucionado por los mecánicos de la tripulación pese a los denodados esfuerzos realizados.

Foto 2. El “Salta” navega en superficie en aguas del Canal de Beagle hacia 1979 (Fuente: http://www.laperlaaustral.com.ar/)

Informada la situación al Comando Naval, éste ordena cambiar la zona de patrulla del “San Luis” destinándole una a mayor resguardo y cercana del territorio nacional, la boca este del Estrecho de Magallanes, al norte de la Isla Grande de Tierra del Fuego. La patrulla del disminuido submarino se completó sin novedad y luego recibió ordenes de dirigirse al encuentro del pesquero “Aracena” (buque requisado por la ARA y utilizado en esta ocasión como nodriza de los submarinos) en las cercanías de Isla de los Estados.

Mapa. Zonas de patrulla asignadas al “Salta” y al “San Luis” en diciembre de 1978.

Pocos días después de la mediación Papal que evita el conflicto bélico con Chile, el “San Luis” pone proa rumbo a la BNMP, adonde arriba el 16 de enero de 1979, luego de 876 horas de navegación y 6270 kilómetros. Tres años más tarde, el S-32 cumpliría una riesgosa patrulla de guerra enfrentando a la Royal Navy durante la Guerra de Malvinas.

El ARA Salta (S-31) y un encuentro peligroso.

El ARA Salta (S-31), comandado por el Capitán de Fragata Eulogio Moya, se dirigió a su zona de patrulla, en las aguas del Cabo de Hornos. En su travesía hacia el sur, a la altura de Isla de los Estados, y mientras recargaba sus baterías sumergido a profundidad de snorkel se da un hecho curioso, pero que pudo haber sido trágico. Un avión Grumman S-2E Tracker de la Armada Argentina en misión ASW (antisubmarina), detecta sus mástiles y haciendo vuelos rasantes empieza a lanzar sono boyas para tratar de dar con el submarino no identificado. El “Salta”, advertido por sus sistemas de detección busca rápidamente las profundidades del mar y evade la localización por parte del Tracker, que sin dudas le hubiera lanzado cargas de profundidad o torpedos al confundirlo con un submarino chileno, ya que no disponía de información sobre las rutas de navegación de los submarinos propios.

Foto 3. Imagen de un Grumman S-2E Tracker, similar al mencionado en esta entrada, tomada desde el periscopio de un submarino (Fuente: http://www.nuestromar.org/)

Pasado el susto, el “Salta” prosiguió en inmersión su ruta hacia el Cabo de Hornos, una zona donde el violento oleaje dificultó la tarea de recarga de baterías mediante snorkel y donde las corrientes submarinas hicieron que la navegación fuera algo errática. Cuando navegaba a profundidad de snorkel la antena de contramedidas del “Salta” detectaba la acción de un radar chileno terrestre que monitoreaba los movimientos navales de la zona, pero seguramente a causa del fuerte oleaje el submarino argentino pasó desapercibido para los radaristas chilenos.

 
Un día antes del día “D”, fecha del “Operativo Soberanía” que incluía el desembarco y toma de las islas en litigio (Lennox, Picton y Nueva), mientras el “Salta” asomaba su snorkel, para cargar baterías, apareció ante los ojos del oficial de guardia que escudriñaba el horizonte, la silueta de un submarino operando en superficie. Hasta alcanza a divisar en forma nítida a de dos de sus tripulantes sobre el casco hacia proa.

 
El CF Eulogio Moya ordena inmediatamente la suspensión de la operación de snorkel e imparte directivas para cubrir puestos de combate y ganar mayor profundidad. Los tubos lanzatorpedos se preparan con torpedos MK-37 antisubmarinos a la espera de la orden de lanzamiento. La sorpresa es total, ya que la detección enemiga fue a la vieja usanza, es decir en forma visual. Aparentemente el ruido de los motores funcionando mientras recargaba sus baterías imposibilitó al sonarista alertar antes de su peligrosa presencia.

Foto 4. En un mar encrespado la proa del ARA Salta se debate entre las olas, mientras avanza por el Canal de Beagle (Fuente: http://www.mundohistoria.org/)

De repente el sonarista advierte al Comandante que el submarino chileno se sumerge ganando profundidad y la tensión aumenta ante la posibilidad de haber detectado la presencia del “Salta” en aguas jurisdiccionales chilenas. Pese a estar dadas todas las condiciones y cálculos como para lanzar torpedos el CF Eulogio Moya, decide aguardar los movimientos de la nave chilena antes de actuar, tal como le fue ordenado desde el Comando Naval. El nerviosismo se hace presente en la tripulación cuando el sonarista advierte que escucha rumores de un torpedo en aproximación. El “Salta” inicia maniobras evasivas para no ser alcanzado y el operador de sonar comunica, para tranquilidad de todos, que el rumor se disipa y desaparece.

 
El Comandante aguarda expectante nueva información sobre la posición submarino chileno a fin de tomar decisiones, cuando irrumpe el oficial de comunicaciones e informa que se ha logrado descifrar el mensaje recibido mientras se cargaban las baterías: las operaciones navales previstas se suspenden por haber aceptado el Gobierno argentino la mediación Papal. Las nuevas órdenes para el “Salta” son dirigirse a la Isla de los Estados y encontrarse con el pesquero (ahora buque nodriza) “Aracena”.

Foto 5. El pesquero Aracena que requisado por la Armada Argentina sirvió las veces de buque nodriza de la Fuerza de Submarinos en 1978 (Fuente: http://www.histarmar.com.ar/)

El submarino chileno, era sin dudas el ARCH Simpson (SS-21), única unidad totalmente operativa por aquellas fechas. El Comandante del “Simpson” en esos cruciales días Capitán de Navío (R) Rubén Scheihing, niega en forma rotunda que hubiera mantenido contacto con submarinos argentinos y contundentemente afirma que no se efectuó ningún lanzamiento de torpedos (para ataques antisubmarinos disponía de los anticuados MK-27 “Cuties” que ya en los ´60 eran considerados obsoletos).

 
¿Qué pasó entonces? Si se da crédito al Comandante chileno ¿qué fue lo que el operador de sonar interpretó como la aproximación de un torpedo? Tal vez en un momento de tanta adrenalina, el sonarista confundió el llenado de agua de uno de los tubos propios con torpedos MK-37 que se alistaban, con el rumor de la corrida de un torpedo. Ello explicaría también el súbito desvanecimiento posterior.

 
Lo cierto es que, con lanzamiento o no del torpedo chileno, se estuvo muy cerca de un enfrentamiento submarino que podría haber marcado el inicio de un conflicto armado de consecuencias y costos (materiales y humanos) imprevisibles.

Foto 6. Toma aérea de la vela del ARA Salta navegando en superficie (Fuente: http://www.elsnorkel.com/)

El ARA Salta (S-31) retornó a la BNMP el 16 de enero de 1979, junto a su gemelo ARA San Luis (S-32), luego de una patrulla que duró 31 días (unas 740 horas) y en la que recorrió unos 8.470 kilómetros. Durante la Guerra de Malvinas en 1982, el “Salta” verá menos acción. Por problemas técnicos relacionados con la emisión de rumores y vibraciones fuera de lo común, entró a dique seco, y quedó fuera de las patrullas de guerra de la COFUERSUB. Pese a ello realizó tareas complementarias ordenadas por la superioridad hacia fines de mayo, pero eso es otra historia.

Relato basado en las siguientes notas periodísticas:

“La Fuerza de Submarinos de la Armada Argentina en la crisis de 1978” Autor: Ricardo Burzaco / Revista DEYSEG Nro 43 / Argentina (Publicado en la web por http://www.mgp-club.com/)

“La Fuerza de Submarinos de la Armada de Chile en el conflicto de 1978” Autor: Iván Martinic / Diario El Mercurio / Chile (Publicado en la web por http://www.mgp-club.com/)

Fuentes varias.

viernes, 25 de marzo de 2011

Submarinos argentinos en acción III: El ARA San Luis (S-32) en la Guerra de Malvinas

A fines de diciembre de 1981 asume el comando del submarino ARA San Luis (S-32), el Capitán de Fragata Fernando Azcueta y es designada la nueva tripulación. Cuatro meses más tarde esta inexperta y novata dotación partiría en patrulla de guerra contra la Royal Navy, experta en guerra antisubmarina por su rol en la OTAN.

El 3 de abril de 1982, un día después de la “Operación Rosario” que posibilitó la recuperación de las Islas Malvinas, el CF Azcueta recibe la orden del Comando de la Fuerza de Submarinos (COFUERSUB) para alistar al submarino lo más rápido posible para zarpar hacia el Atlántico Sur. Realizados los aprestos necesarios, entre ellos la carga de víveres y agua para un tiempo prolongado de patrulla, el “San Luis” parte de la Base Naval Mar del Plata (BNMP) el 11 de abril. Para llevar a cabo la campaña había sido aprovisionado con 10 torpedos SST-4 filoguiados y antibuque de origen alemán, y con 14 torpedos MK-37 antisubmarinos de origen norteamericano, consideradas armas de última generación.

Foto 1. Carga de torpedos por los tubos de proa en un submarino IKL 209 argentino (Fuente: http://www.histarmar.com.ar/)

El 19 de abril, se produce un desperfecto en la computadora de control de tiro VM8-24, que no puede ser reparado a bordo. Esta avería significaba que los lanzamientos de torpedos debían realizarse en base a cálculos manuales, y de a uno por vez, no pudiéndose realizar en “salva” de dos o tres unidades como se realiza normalmente con los sistemas computarizados. Comunicada esta novedad a la superioridad recibe la orden de continuar con su patrulla, ya que la flota británica de superficie ya estaba rumbo a las Islas Malvinas (comenzaría a arribar a la zona 3 días más tarde) y se presuponía la presencia en aguas australes de los temidos submarinos nucleares.



El "San Luis" ingresa en la mañana del 28 de abril a su zona de patrulla, conocida como “María”, al norte de la Isla Soledad, en busca de buques ingleses, pero es recién el día 29, que a raíz de los sucesos en Georgias del Sur (recuperación por la fuerza de los británicos), que se le autoriza a atacar potenciales blancos de ocasión.

Primer torpedo lanzado por la Armada Argentina durante un conflicto bélico.

El 1º de mayo, día en el que se inician las hostilidades en el Teatro de Operaciones de Malvinas, el sonarista del “San Luis” detecta un rumor hidrofónico que se identifica como perteneciente a un destructor británico, también detecta despliegue de helicópteros en la zona. El Comandante Azcueta ordena poner rumbo al contacto de sonar y establecer profundidad de periscopio para confirmar la apreciación. La niebla impide que se pueda visualizar el blanco.

Foto 2. El Teniente de Fragata Maegli, responsable de comunicaciones, sosteniendo el periscopio, posa junto al Capitán de Fragata Fernando Azcueta, Comandante del "San Luis" (Fuente: http://www.nuestromar.org/)

Ante la posibilidad de resultar descubierto por los ingleses, Azcueta toma la decisión de lanzar sobre el contacto un torpedo filoguiado SST-4 desde una distancia de 8.700 metros. Grande fue la decepción cuando pasados dos minutos del lanzamiento el operador advirtió que el cable del filoguiado se había cortado, por lo que el torpedo continuó su derrota sin guía pero también sin alcanzar su blanco. El "San Luis" inició entonces maniobras evasivas para evitar la segura reacción británica, que no se hizo esperar mucho. Enseguida el sonarista advirtió sobre un torpedo lanzado por helicópteros ingleses y el Comandante ordenó ganar profundidad y lanzar señuelos (conocidos como “Alka Seltzer” en la jerga del ARA) con el objetivo de desviar la trayectoria del proyectil enemigo. La decisión pareció acertada cuando el sonarista comunicó que el torpedo que se acercaba amenazante hacia la popa del “San Luis” cambió imprevistamente de rumbo pasando de largo con destino incierto.

Ilustración 3D. Imagen artística que recrea el primer lanzamiento de un SST-4 por parte del ARA San Luis (S-32) durante la Guerra de Malvinas (Autor: Andrea Assanelli / Fuente: www.elsnorkel.com)

Pero la “cacería” contra el “San Luis” recién comenzaba. Minutos más tarde comenzaron a oírse los estruendos de las cargas de profundidad lanzadas a ciegas por los helicópteros enemigos. Los “cazadores” eran tres helicópteros antisubmarinos (ASW) Sea King del 826 Sqdn del portaaviones HMS Hermes que con el apoyo de las fragatas HMS Brilliant y HMS Yarmouth trataban en vano de dar con el paradero del S-32, que a esa altura se había posado en las profundidades del lecho marino.

En aquella jornada, y según fuentes británicas, los Sea King habrían lanzado al mar unas seis cargas de profundidad MK-11 y dos torpedos antisubmarinos MK-46, sin obtener mayores resultados. Las lejanas ondas expansivas no llegaron al “San Luis” que aguardó en silencio 5 largas y angustiantes horas antes de emprender nuevamente su navegación. Durante ese período la tripulación se mantuvo en sus literas y sin actividad buscando el mayor ahorro de oxígeno posible.

Foto 3. El Teniente de Navío Ricardo Alessandrini, Jefe de Armamento, junto al Teniente de Fragata Alejandro Maegli durante la patrulla de guerra en aguas de Malvinas (Fuente: www.nuestromar.org)

Nuevo contacto de sonar y segundo lanzamiento

El 5 de mayo hacia la noche, se detecta un nuevo rumor hidrofónico hacia popa que el sonarista interpreta como el de un submarino en aproximación. El Comandante ordena ocupar los puestos de combate para hacer frente al contacto de sonar, que avanzaba navegando en zigzag. Cuando el mismo se hallaba a unos 2.000 metros de distancia Azcueta ordena el lanzamiento de un torpedo antisubmarino MK-37. Minutos más tarde la tripulación oye una fuerte explosión pero no se logra confirmar el resultado ni el blanco atacado. Muchas conjeturas se han planteado sobre a que le dio el torpedo antisubmarino del “San Luis”, una sugería un impacto sobre el submarino Clase Oberon HMS Onyx que regresó a Gran Bretaña con la proa dañada (La Royal Navy atribuyó la avería a un accidente contra unas rocas), otra a un disparo certero contra una ballena o un cardúmen de krill, debido a que su rumor en el sonar y la tensión de la situación podría haber confundido al sonarista de guardia.

El tercer lanzamiento no fue la vencida

El 11 de mayo, en las proximidades de la boca del Estrecho de San Carlos, se estableció un nuevo rumor en el sonar atribuido esta vez a dos buques de guerra del tipo fragata. El Comandante Azcueta ordenó atacar al blanco más cercano ubicado a unos 7.300 metros del “San Luis”. Se asignó para el lanzamiento el tubo nº 1 pero el torpedo falló y no salió. Inmediatamente se estipuló un nuevo lanzamiento desde el tubo nº 8, pero la distancia a la fragata se había acortado a tan solo 4.700 metros. El torpedo SST-4 salió lanzado hacia el blanco pero cuando apenas llevaba tres minutos de recorrido se cortó el cable de filoguiado. Expectante, la tripulación aguardó en vano el estruendo de alguna explosión lejana.

Cuando se aprestaba a realizar un nuevo lanzamiento sobre el otro contacto de sonar, las fragatas comenzaron a alejarse a toda velocidad haciendo maniobras evasivas, por lo que se abortó la acción.

Foto 4. Un submarino IKL 209 de la Armada Argentina emerge a máxima potencia (Fuente: http://www.histarmar.com.ar/)

Frustrado por la ineficacia de su sistema de armas, el Comandante comunica al COFUERSUB, las novedades de su ataque infructuoso y recibe la orden de regresar al continente y dar por finalizada su patrulla de guerra.

Impotencia final: la revancha que no pudo ser

Luego de 39 días de patrulla, de los cuales 36 hizo en inmersión (unas 864 horas) el “San Luis” atracó en la Base Naval de Puerto Belgrano, el día 19 de mayo en horas de la noche. La tripulación barbuda, exhausta y decepcionada por la falta de éxitos en la misión se dispuso a descansar aguardando una nueva patrulla que le diera oportunidad de tomarse revancha.

Foto 5. El Capitán de Navío Moya recibe, ya entrada la noche, a la barbada y agotada tripulación del ARA San Luis que forma sobre cubierta, recién arribada a Puerto Belgrano luego de su patrulla de guerra (Fuente: www.nuestromar.org)

Mientras tanto, los técnicos inician febriles tareas para reparar los sistemas y averías diversas que sufrió el “San Luis” durante su travesía en por el Atlántico Sur. También se conforma un comité técnico para analizar las posibles causas de las fallas suscitadas en el sistema de armas y en los torpedos mismos. Las tareas de puesta a punto tardaron más de lo previsto, y el 14 de junio, día de la rendición argentina en las islas, encontró al ARA San Luis aún en dique.

Foto 6. La tripulación posa frente a la vela del ARA San Luis luego de regresar de la patrulla de guerra (Fuente: http://www.nuestromar.org/)

A pesar de no poder hacer daño con sus torpedos, este pequeño submarino y su tripulación, pudo burlar el bloqueo inglés y llenar de preocupación a los Comandantes de la flota inglesa. La Royal Navy, el brazo armado de la estrategia antisubmarina de la OTAN, nunca pudo dar con él.

Como reconocimiento a los servicios prestados al país durante la Guerra de Malvinas, la bandera de guerra del ARA San Luis (S-32) recibió la condecoración “Honor al Valor en Combate”.


La Yapa: ¿Por qué fallaron los lanzamientos de torpedos? ¿Qué se hizo al respecto?

En primer lugar debe mencionarse que la avería en la computadora de control de tiro fue un factor que explica en parte el fracaso de los lanzamientos. Los técnicos de abordo, con escasa experiencia en el submarino, no supieron encontrarle solución a esta falla. Por este motivo los torpedos debieron lanzarse a la vieja usanza o sea de forma manual calculando y haciendo las estimaciones de trayectoria necesaria para dar con su blanco.

Foto 7. Torpedo filoguiado SST-4 para ataque de blancos en superficie que se exhibe en el Museo de la Fuerza de Submarinos de Mar del Plata. El mismo tiene secciones transparentes para poder visualizar su mecánica interior (Autor: Mariano Agostini)

Las fallas presentadas por los torpedos filoguiados SST-4 de origen alemán, se explican aparentemente en un error de ensamblado que afectó la polaridad de los conectores del giróscopo. También se menciona que el fabricante AEG-Telefunken constató fallas en el diseño de los SST-4 destinados al mercado de exportación e introdujo mejoras en los mismos para subsanarlas a fines de los '70, pero que éstas no se implementaron en los torpedos entregados a la Armada Argentina por razones presupuestarias.

También por limitaciones de presupuesto la Armada nunca había probado torpedos SST-4 reales, sino sólo algunos de ejercicio, sin carga explosiva. En las pruebas efectuadas a fines de 1981 (el año anterior a la guerra) incluso éstos fallaron, logrando completar la trayectoria y recorrida previstas uno solo.

En 1983 técnicos de la Armada y alemanes enviados por AEG Telefunken revisan el sistema de control de tiro y los torpedos, haciendo las modificaciones necesarias para dotar de confiabilidad al sistema de armas submarino Clase 209 / torpedos SST-4.

Posteriormente se realizan varias pruebas y ejercitaciones siendo la más importante la desarrollada por el ARA Salta (S-31), el 31 de octubre de 2001, al lanzar un torpedo SST-4 modificado sobre el pesquero en desuso “Polo Sur” usado como blanco naval.

Foto 8. Un SST-4 lanzado desde el ARA Salta (S-31), submarino Clase IKL 209, impacta de lleno en el pesquero Polo Norte en 2001. Imagen capturada desde el periscopio.

Anteriormente, el 15 de junio de 1987 el submarino, Clase TR 1700, ARA Santa Cruz (S-41) había realizado un exitoso lanzamiento de un SST-4 mejorado sobre el destructor (radiado de servicio 3 años antes y utilizado como blanco) ARA Py (D-27). El impacto produjo una explosión que elevó al buque en su parte media unos 5 metros, partiéndolo literalmente en dos, en escasos 5 minutos se fue a pique desapareciendo de la superficie del mar.

Foto 9. Explosión provocada por el impacto de un torpedo SST-4 sobre el destructor ARA Py lanzado en una prueba realizada por el ARA Santa Cruz (S-41) en 1987.

Si bien hacer especulaciones con los hechos ya consumados de nada sirve, uno se pregunta (más al observar las pruebas realizadas con los SST-4 mejorados), que hubiese pasado si el sistema de armas hubiera estado en condiciones operativas óptimas.

Fuentes:

- “Viaje al fondo de los mares del sur” por Jorge Fernández Díaz. Diario LA NACIÓN Sábado, 22 de Agosto de 2009 (www.histarmar.com.ar / www.elsnorkel.com)
- “Uno contra todos” por jorge R. Bóveda (www.irizar.org )
- “Malvinas la guerra Aérea” por Rodney y otros. Ediciones Open Argentina, 1988.
- Otras varias.

jueves, 24 de marzo de 2011

Cuarta generación de submarinos – Clase IKL 209 – 1974

De origen alemán, los submarinos Clase IKL 209 diseñados a mediados de los ’60 por el Ingeniero alemán Ulrich Gabler (que a fines de la 2da Guerra Mundial había diseñado los modelos Tipo XXVI y XXVII), fueron concebidos como submarinos de ataque para la exportación. Construidos por Howaldtswerke-Deutsche Werft AG (HDW) con sede en Kiel y Thyssen Nordseewerke GmbH (TNSW) de Emben, fueron un gran suceso ya que se construyeron más de 60 unidades que fueron exportadas a las Armadas de Argentina, Brasil, Colombia, Corea del Sur, Chile, Ecuador, Grecia, India, Indonesia, Perú, Turquía y Venezuela.

Imagen 1. Perfil de los submarinos Clase IKL 209 / 1200 de la Armada Argentina (Autor: Adrián Dueñas / Publicado en: www.histarmar.com.ar)

La Armada Argentina dio un salto tecnológico de importancia al decidir incorporar los modernos IKL 209, dando origen a su cuarta generación de submarinos, para reemplazar a los antiguos GUPPY cedidos por los EE.UU. en los ’60. Otra novedad de importancia fue que el contrato con los alemanes estipuló la compra de 2 unidades a ser ensambladas en los astilleros argentinos de Tandanor (fueron transportadas a Argentina en tres secciones), lo que otorgó al país un know how importante en materia de construcciones navales de este tipo.
 
 
************ FICHA TÉCNICA **************En 1975, los flamantes submarinos IKL 209 son puestos a prueba por la Armada, realizando una patrulla de 50 días en inmersión total, prescindiendo de cualquier apoyo externo. Durante esta campaña se evalúan equipos, se ensayan maniobras y se ejercita con los torpedos SST-4. El "San Luis" además realiza un reconocimiento fotográfico de las costas de la Isla Soledad de las Islas Malvinas, argentinas pero en posesión británica desde 1833.Foto 2. El ARA Salta dejar ver su vela en las inquietas aguas del Canal de Beagle (Fuente: www.histarmar.com.ar)

En 1982 el ARA San Luis participaría en forma activa en la Guerra de las Malvinas, realizando una patrulla de guerra de 40 días de duración -la mayor parte del tiempo en inmersión-, en la cual efectuó tres lanzamientos de torpedos (dos de SST-4 y uno de MK-37) sin obtener confirmación de impacto en naves inglesas. La Royal Navy, especializada en guerra antisubmarina, nunca pudo detectarlo pese a estar alerta permanente por la amenaza que representaba para la Task Force. En aquel tiempo el ARA Salta, su gemelo, se encontraba en reparaciones por emitir “ruidos en navegación y vibraciones” que lo hubieran convertido en una presa fácilmente detectable, por lo que quedó al margen del conflicto. Operó sin embargo durante la guerra tratando de encontrar el origen de sus anomalías hidrofónicas y, ante la noticia de los fallidos lanzamientos de los torpedos SST-4 parte de su gemelo, realizó también pruebas de su sistema de armas, que arrojaron también un balance negativo.Foto 3. El ARA San Luis (S-32) amarrado en la Base Naval de Puerto Belgrano (BNPB). Obsérvese al fondo la silueta inconfundible del portaaviones ARA 25 de Mayo (Foto: Walter Pascuzzo / Photobucket)
Poco tiempo después de terminada la Guerra de Malvinas, ingenieros alemanes revisaron los sistemas de armas a fin de corregir las fallas evidenciadas en la faz operativa.

Entre 1989 y 1995 el ARA Salta recibió una modernización en sus motores, baterías y sistemas para extender su vida de operativa y continúa hasta hoy en servicio destacado en la Base Naval Mar del Plata (BNMP).
Foto 4. El ARA Salta en la base de operaciones de la Fuerza de Submarinos ubicada en la ciudad de Mar del Plata (Fuente: www.zonamilitar.com)

El veterano de guerra “San Luis” en cambio fue pasado a condición de reserva ese mismo año y el 23 de abril de 1997 fue declarado en desuso, con un futuro realmente incierto: ser vendido o ser convertido en museo. Sin embargo, la Armada Argentina decidió preservarlo en las instalaciones del Astillero Domecq García, en situación de reserva. Para ello se le realizó un tratamiento especial de conservación en su casco.Foto 5. El ARA San Luis en el astillero Domeq García en 2009, después de haber sido pintado con antióxido para preservar su casco y vela (Autor: Carlos Mey / www.histarmar.com.ar)
Algunas informaciones dan cuenta que durante el corriente año el “San Luis” ingresará al Complejo Industrial Naval Argentino (CINAR), compuesto por el astillero Alte. Segundo Storni y TANDANOR, para su reparación y regreso al servicio activo. El plan consistiría en modernizarlo al estándar U-209/1400 (fue concebido como U-209/1200), alargando su casco con una sección más (como los 209 brasileños), cambiando su sistema de propulsión, y dotándolo de nueva tecnología. Estos trabajos estarían concluidos recién para el año 2015.
Para ver video de la actuación del ARA San Luis durante la Guerra de las Malvinas haz click aquí.

Fuentes consultadas:

www.elsnorkel.com
www.fuerzasaeronavales.com
www.histarmar.com.ar
Otras

Foto 1. El ARA Salta (S-31) se desplaza en superficie durante unas maniobras realizadas por la Armada Argentina (Fuente: www.histarmar.com)

Incorporados al servicio activo de la Fuerza de Submarinos fueron bautizados como ARA Salta (S-31) y ARA San Luis (S-32). Entre las mejoras tecnológicas sobre las unidades GUPPY se pueden mencionar los sistemas de sonar para operar en modo activo y pasivo (sonares Krupp-Atlas CSU-3 y Sintra Alcatel DUUX 2 CN) y el sistema de armas que consta de torpedos filoguiados SST-4 alemanes.