Este blog patrullerasargentinas.blogspot.com pretende compilar, en un solo lugar, toda la información que se refiera a la actividad presente, pasada y futura de las lanchas patrulleras, guardacostas y unidades menores de la Armada República Argentina (ARA) y de la Prefectura Naval Argentina (PNA)

viernes, 19 de junio de 2009

Un ex-tripulante de la P-82 "ARA TOWORA" cuenta sus vivencias



Por Sr. Julio L. Marani (ex tripulante de torpedera “ARA TOWORA” P-82 a fines de los años '60)

Nota de Editor (NdE): Se han efectuado algunas alteraciones gramaticales / sintácticas sobre los textos originales con el fin de clarificar la lectura. Asimismo hice algunas aclaraciones de mi autoría entre paréntesis y señaladas como "NdE" cuando lo creí necesario.

TRASLADO A USHUAIA
“La historia del traslado de las Lanchas Torpederas desde la Base Naval Puerto Belgrano a Tierra del Fuego, ocurrió durante la presidencia del Gral. Agustín Lanusse (NdeE: Sin dudas se trata de un error ya que Lanusse fue presidente de facto desde el 22 de marzo de 1971 al 25 de mayo de 1973, y el traslado se realizó en 1968). Se nos dijo que en 30 días teníamos que estar listos para operar en la zona austral, y para esto debíamos acondicionar las lanchas para que pudieran realizar el nuevo tipo de tareas que les fueron encomendadas. Lo primero que se hizo fue completar las dotaciones y así fuimos cayendo de pase a nuestro nuevo destino, siendo la mayoría muy jóvenes -había un promedio de edad de 22 años.“

“Nuestro CTE TNCG se llamaba Roberto Padilla y era correntino, el segundo CTE TCCG se llamaba Diego E. Leivas era salteño y nos conocíamos del Destructor ARA Almirante Brown. Estos dos oficiales tiempo después fueron a Alemania a buscar a las lanchas rápidas ARA Intrépida y ARA Indómita, las que conocí cuando pasaron por Rosario en 1978. Eran buenos oficiales y con Diego Leivas que llegó a ser CTE de la Flota de Mar, continué charlando hasta hace muy pocos años, porque a la mayoría de mis compañeros los perdí de vista, salvo el caso de Rubén Ruhlleman que está en España y con el cual de vez en cuando charlo por teléfono.”

“Cuando estuvimos listos vino el dique flotante Y-1 y se pusieron las cunas para las lanchas, dando inicio a nuestro viaje remolcados por el R/E Sanavirón y otro remolcador, del que no recuerdo el nombre. El viaje en sí se hizo muy largo porque navegábamos a una velocidad de 5 nudos, de más esta decir que influía todo, el viento, la marejada y aparte hay que entender que se estaba remolcando un dique flotante por medio de cables de acero. En una oportunidad se cortó uno de ellos por la acción del fuerte viento a la altura de Comodoro Rivadavia y nos tomó todo el día volver a preparar el remolque. Inclusive las comodidades del Y-1 no eran muchas y éramos 65 hombres a bordo, dado que todavía estábamos siendo acondicionados por operarios navales.”

Foto 1. El dique flotante Y-1 (Yerba 1), uno de los protagonistas de este testimonio, tal como se encontraba en la Base Naval de Mar del Plata a fines de 2007. Ya radiado de servicio y en franco estado de abandono, a la espera de su desguace final.

Foto 2. El remolcador ARA SANAVIRÓN, uno de los dos que remolcaron al dique flotante Y-1, que transportó a las dos torpederas.

“No creo que los anales de la Armada se registre otro remolque de este tipo, estábamos ansiosos por llegar a nuestro destino, al fin llegamos creo que era a fines del mes de Julio de 1968 (NdeE: Si fuera cierta esta fecha los hechos habrían ocurrido bajo la presidencia de facto del Gral. Juan Carlos Onganía, y no de Agustín Lanusse como Marani señalara al principio) , llegamos por la tarde. Esa noche se nos instruyó para que a la mañana siguiente nos desprendiéramos del Y-1. Horas antes del amanecer se inició la maniobra de llenado del Y-1 y después de haber transcurrido cierto tiempo se nos autorizó a embarcar en las lanchas. Cuando pudimos apreciar que estábamos flotando ya liberados de las cunas en donde habíamos permanecido todo el viaje, se pusieron en marcha los motores y con un muy leve movimiento se inicio el desplazamiento de la P-82 (NdeE: “ARA TOWORA”), porque nuestro CTE era a su vez CTE de la Escuadrilla.”

“En cuanto estuvimos en mar abierto la emoción embargó nuestros corazones, porque la gente de mar quiere estar en su salsa navegando, a continuación se realizó un giro de 360º y nos pusimos al costado del Y-1 a esperar por nuestra compañera la P-84 (NdeR: “ARA ALAKUSH”), su CTE TNCG se llamaba Gallego, era de Rosario, Santa Fé y su segundo CTE TCGE Palomeque era de Bs. As."

"Se realizó la misma maniobra y una vez que estuvimos juntos se puso proa a máxima velocidad al muelle de Ushuaia, ya que se buscaba impactar a la opinión pública, porque es cierto que en esa época el ánimo en la zona no era del todo bueno. Se realizaron un par de giros y contragiros y a continuación se tomó amarre en el muelle comercial para recibir las visitas del Área Austral."

"Nuestro amarradero eran dos boyas que se habían puestos a la altura de la salida lateral de la base, en donde había un pañol que se nos asignó para nuestros elementos, siendo nuestros dormitorios las celdas de la ex-prisión de Ushuaia. Sólo íbamos al muelle comercial cuando debíamos embarcar combustible en cual se nos traía en tambores de 200 lts. y por medio de una bomba reloj se cargaba en las lanchas. Era una maniobra de mucho trabajo y cierto riesgo porque no nos olvidemos que era aeronafta 100/130 octanos. Sabíamos que se había solicitado un camión cisterna pero llegó a los dos años, justo cuando ya me iba de baja. Lo que nunca entendí, fue porque no se utilizaba el camión cisterna del aeropuerto que, en ese tiempo, abastecía a los aviones Cazas de la Armada, los DC-10 de Trasportes Navales y a los muy pocos de Aerolíneas Argentinas que aterrizaban allí."

Foto 3. Julio L. Marani, autor de este testimonio, a bordo de la "ARA TOWORA" en Octubre de 1969. Nótese a su izquierda el radar y a su derecha el puesto del montaje doble para las ametralladoras calibre 50 (12,7mm), que en este caso no están montadas.

ALGUNAS CURIOSIDADES
"Las lanchas torpederas P-82 y P-84 fueron provistas en el cuarto de máquinas de un sistema de velas de calefacción que debían mantener una temperatura mínima ambiente de 10º C y una máxima de 15º C, para así no tener inconvenientes con los motores Packard. Para esto estaba dispuesta una guardia permanente de 24 horas abordo de las mismas. Se nos había dicho que no podíamos poner en marcha las lanchas con temperaturas menores a 10º C, aunque en oportunidad de una emergencia fueron puestos en marcha con 8º C y no tuvimos inconvenientes."

"Con respecto al casco, el mismo fue revestido de una placa de cobre hasta la línea de flotación para que de esta forma un microbio que vive en aguas australes no atacara la madera de la lancha." (NdeE: Esto no queda claro ya que en las fotos del ARA TOWORA que yace en tierra en Ushuaia, no se observa recubrimiento alguno en el casco por debajo de la línea de flotación)

"Quién haya navegado en estas lanchas coincidirá conmigo que fue lo más hermoso que pude haber navegado por su poder de propulsión: 3 motores Packard de 1.500 HP c/u con hélices independientes, alimentados a aeronafta 100/130 octanos en 4 tanques autosellantes de 2.500 lts c/u lo que les permitía una autonomía de 10 hs. a una velocidad máxima de 40 nudos."

LOS PATRULLAJES EN EL CANAL DE BEAGLE
"Durante nuestras patrullas casi siempre nos encontrábamos con nuestras oponentes, las torpederas gasoleras chilenas, las cuales eran de origen alemán y, según mi criterio, distaban mucho de estar a la par de nuestras Higgins. Cuando navegábamos separados sólo por un par de boyas, éramos atacados psicológicamente por las tripulaciones del país vecino, actitudes que nunca contestamos dado que habíamos recibidos instrucciones muy severas de no responder a este tipo de manifestaciones, siendo que, muy a pesar nuestro, nos sobraban ganas de contestar a las mismas de cualquier manera. Sólo el temple de nuestros oficiales y el saber cumplir con nuestras órdenes, nos salvaron en más de una ocasión de una confrontación armada."

"El tipo de acciones desarrollado por las lanchas de la Armada Chilena era del tipo de choque (NdeR: hostigamiento), dado que penetraban en aguas argentinas para ocasionar molestias a los pobladores locales. Al tener conocimiento de estas acciones, nuestra fuerza de lanchas zarpaba de inmediato y al estar en las proximidades del lugar de los hechos, las lanchas chilenas retornaban a sus aguas. De ahí en más, navegamos a la par, cada uno por sus aguas territoriales. En muchas oportunidades se daba la misma situación pero de noche, lo cuál hacia que la tensión en los puestos de combate llegara al máximo, estando con nuestras armas cargadas y en seguro, listos para cualquier acción, lo cual producía, con el tiempo, un desgaste psíquico muy importante en nuestras tripulaciones."

"Durante una de mis últimas patrullas nocturnas estábamos navegando en forma sigilosa, todos armados con armas portátiles (pistolas y ametralladoras), porque íbamos al encuentro de los chilenos y no sabíamos con seguridad con que fuerzas contaban nuestros visitantes nocturnos. Al forzar el paso por un canal llamado "Los gemelos" una de nuestras hélices rozó unas piedras lo que ocasionó una entrada de agua en la sala de motores que fue muy importante, debiendo, una vez de finalizada nuestra tarea, varar sobre una isla con el peligro de hundirnos."

"Una vez informada nuestra posición a los mandos navales, permanecimos en vigila durante toda lo noche preocupados por el estado de nuestra lancha, y con la duda de si estábamos siendo observados y podíamos ser presa de un ataque, ya que siempre existieron dudas de que pobladores chilenos afincados en nuestra zona informaban de nuestros movimientos a las fuerzas chilenas. En esta oportunidad y finalizada la tarea de poner navegable nuestra lancha, fuimos remolcados a la base por la lancha P-84 y a posteriori se hicieron reparaciones en dique seco."

Fuentes / Fotos:
www.taringa.net (Post de “panda027” del 02-04-2008)
www.histarmar.com.ar
www.fuerzasnavales.com

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