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viernes, 25 de marzo de 2016

INFORME ESPECIAL
“La caída del puma blanco”.
El fatídico accidente del PA-11 de la Prefectura Naval (Marzo-2000)

Por Mariano Agostini, editor del blog

Introducción. Haciendo simple lo complejo.

Últimamente son frecuentes las noticias acerca de aeroevacuaciones de tripulantes heridos en accidentes abordo o con problemas de salud (de pesqueros, buques mercantes o turísticos), llevadas a cabo por los helicópteros y los equipos de salvamento del Servicio de Aviación (SEAV) de la Prefectura Naval Argentina (PNA) en nuestro amplio litoral marítimo. Esta cotidianeidad en la información pareciera soslayar la dificultad y peligrosidad que muchas veces supone el desarrollo de estas misiones de emergencia, tanto para las personas objeto de la evacuación como para los tripulantes, rescatistas y médicos de las aeronaves involucradas. Sólo la profesionalidad, la abnegación, la entrega y la vocación de servicio de estos hombres prefecturianos convierte - a los ojos del desprevenido - estas excepcionales y complejas operaciones de rescate en alta mar en acciones cuasi rutinarias y simples. Son las horas de adiestramiento y práctica profesional, las que llevan a un amalgamiento entre el medio y el equipo humano, que arrojan un resultado satisfactorio y efectivo en los momentos cruciales de cumplir con el deber que les es encomendado.  


>> Arribo de un "Puma" de la PNA luego de una de las tantas aeroevacuaciones
(Fuente: Prefectura Naval Argentina)

Las condiciones hidrometeorológicas con las que se enfrentan no siempre son favorables ni en el punto de despegue/aterrizaje ni en la zona donde debe realizarse la aeroevacuación. El oleaje, la lluvia, la niebla y los fuertes vientos son factores exógenos que cobran tremenda importancia, porque se transforman en variables operativas imprevisibles e inmanejables por el factor humano. Algunas estas condiciones obligan a veces a suspender o demorar los operativos, perdiéndose un tiempo precioso en los rescates, donde los minutos cuentan y valen oro porque está en juego la vida de los tripulantes civiles afectados. En estos casos, como una forma de ganar tiempo, se solicita al Capitán del buque que emitió el aviso de emergencia, poner proa al puerto o punto de tierra firme más cercano a su posición.   

Como muestra de los peligros que acechan y se enfrentan diariamente en estos salvatajes en alta mar, se relata a continuación un infortunado hecho ocurrido hace ya exactamente 15 años. La pérdida en plena misión de rescate del helicóptero Aerospatiale SA-330L “Puma” PA-11 y el lamentable saldo de dos (2) tripulantes (piloto y copiloto) de la Prefectura Naval Argentina fallecidos en acto de servicio.

Los hechos. La caída del "puma blanco".

El 20 de marzo de 2000 en horas de la mañana se recibe una llamada de emergencia emitida desde el buque potero B/P “Fueguino I” (matrícula 0331) de bandera argentina idiendo asistencia para un tripulante accidentado. Dada la posición del buque, 159 millas náuticas (296 kilómetros) mar adentro a la altura de Puerto Deseado, se le ordena a su Capitán poner rumbo al Continente a fin de acortar distancias y posibilitar la aeroevacuación sanitaria por parte de un helicóptero de la Prefectura Naval Argentina (PNA).

A las 16:30hs. despega desde el Aeropuerto Internacional General Enrique Mosconi (de la entonces Estación Aérea Comodoro Rivadavia) el helicóptero SA-330L “Puma” indicativo PA-11 con seis (6) tripulantes para cumplir la misión de rescate (*). Tras dos horas de vuelo, no exentas de dificultades por el clima reinante, se logra ubicar visualmente al pequeño pesquero de 54 metros de eslora.

>> El "Puma" PA-11 original fotografiado el 19.09.1999
(Fuente: AviationCorner.Net / Autor: Fernando Puppio)

El primer intento de posicionarse en situación favorable para la evacuación se ve frustrado por la difícil situación hidrometeorológica que se presenta: fuerte oleaje y vientos de más de 54 nudos (100 km/h). En un segundo intento se logra estabilizar el helicóptero sobre el pequeño potero, iniciando el mecánico de abordo las tareas de descenso de la canasta sanitaria. Imprevistamente, y debido a la deriva producida por el intenso viento imperante, la canasta de rescate se engancha en los cables y poleas del “Fueguino I” tensándose la linga que la sostiene de tal forma que finalmente se corta, elevándose hacia el helicóptero, golpeando fuertemente y enroscándose en primera instancia en el rotor principal.  El averiado helicóptero, con vibraciones en el motor, inicia un brusco descenso sin control hacia el embravecido mar.

>> El "Puma" PA-11 en vuelo con su canasta de rescate desplegada
(Imagen ilustrativa / Fuente: Clarín)

>> Una de las tantas aeroevacuaciones realizadas por Prefectura
(Imagen ilustrativa / Fuente: Prefectura Naval Argentina)

El experimentado piloto, Prefecto Principal Tarlisetti, logra estabilizar al PA-11 y de manera preventiva acciona el dispositivo para el despliegue de la flotación de emergencia. El rescate al tripulante del pesquero se aborta y, previo aviso al buque pesquero, se pone rumbo al continente intentando salvar la aeronave. Las condiciones del vuelo de regreso no son las mejores. Averiado el motor, con vibraciones y pérdida de potencia, y fuerte viento en contra, se inicia una desesperada travesía buscando tierra firme. Para colmo de males se advierte que uno de los flotadores de emergencia presenta una pinchadura (seguramente a causa del golpe seco de la linga cortada), por lo que se procede al desinflado del flotador ubicado en el otro extremo con el fin de evitar dar una vuelta de campana en caso de tener que realizar un amerizaje de emergencia.

La situación se torna a cada minuto más crítica. Se decide entonces que los tripulantes se coloquen los trajes antiexposición (también llamados de inmersión o supervivencia, son un tipo especial de “traje seco impermeable” que protege a una persona de la hipotermia cuando se sumerge en aguas frías). Contando con tan solo cuatro (4) trajes y siendo seis (6) los miembros de la tripulación, piloto y copiloto deciden quedarse con los overoles de vuelo estándar, priorizando su uso por el resto del personal a cargo que se encuentra en la aeronave.

Encontrándose a unas 60 millas náuticas (112 kilómetros) de la costa, y cumplida una hora de vuelo de regreso, el PA-11 comienza descender nuevamente en forma peligrosa hacia el mar tras escucharse un sordo ruido en el rotor principal. Nuevamente el Comandante muestra toda su pericia profesional al lograr controlar la aeronave lo suficiente como para conseguir un amerizaje suave en la posición 47º.25.4S / 63º.05.1W. Inmediatamente se desprende un bote de goma por una de las puertas laterales, arrojándose a las aguas el Subprefecto Fernández para poder alejarlo a nado del fuselaje del PA-11 y accionar su sistema de inflado. Debido a los daños descriptos en el sistema de flotación de emergencia la flotabilidad resultante no es la óptima y el helicóptero comienza a embarcar agua rápidamente. Mientras el resto de la tripulación evacua la aeronave por una de las puertas laterales para poder asirse al gomón de salvamento ya inflado, los pilotos aparentemente proceden al abandono por las puertas laterales eyectables.

>> Helicóptero "Puma" de PNA en vuelo estacionario sobre el mar
(Imagen ilustrativa / Fuente: AviationCorner.Net vía Taringa / Autor: s/d)

El piloto Prefecto Principal Tarlisetti, vestido con su overol de vuelo y chaleco salvavidas, nunca alcanza al bote salvavidas para ponerse a salvo.  Muere por efecto de la hipotermia  al permanecer en contacto con las aguas heladas del mar sin contar con el equipo de protección adecuado ni lograr alcanzar el bote de goma. El copiloto Oficial Principal Cosentino desaparece de la superficie, tal vez succionado por efecto del rotor que permanece aún encendido, y se declarándose posteriormente "desaparecido".

Pero la odisea aún no termina para los otros cuatro (4) sufridos prefecturianos que logran alcanzar el bote salvavidas. Aferrados al mismo para evitar ser arrastrados al mar por el intenso oleaje, esperan ahora ser rescatados, cumpliendo un rol imprevisto, pasan ahora de rescatistas a náufragos.

Después unas horas los náufragos son localizados por el avión de patrullado marítimo Casa 212-M-300PM "Aviocar" PA-73 de la fuerza. Una “línea de mar” con víveres y medicamentos arrojada desde la aeronave cae demasiado lejos de los infortunados sobrevivientes. Los pilotos de la aeronave deciden entonces dar aviso al buque civil más próximo a la posición del gomón para que proceda con premura a su rescate y salvamento, el frío comienza a hacer su aparición cuando baja el sol.


>> El PA-73 que acudió en búsqueda de los prefecturianos accidentados
(Fuente: todalaaviacion.blogspot.com)

Finalmente, pasada la medianoche, el pesquero congelador B/P “Pescargen III” (matrícula 021) arriba a la zona y rescata a los hombres de Prefectura, dirigiéndose inmediatamente a Puerto Deseado, atracando cerca de las 17:00 hs. del 21 de marzo. Al llegar a puerto los sobrevivientes reciben los primeros cuidados siendo trasladados en ambulancia a Comodoro Rivadavia para su internación y para ser sometidos una revisión médica más profunda.

>> El pesquero "Pescargen III" que rescató a los supervivientes del PA-11
(Fuente: Pescargen S.A.)

En uno de los días más negros de la historia del SEAV de la PNA, pierden la vida dos excepcionales camadas: el Prefecto Principal Eduardo Emilio Velázquez Tarlisetti (49 años, tres hijos varones) y el Oficial Principal Dax Maximiliano Cosentino (27 años, casado, una hija mujer de 1 año y otra en camina de ocho meses y medio de gestación). También se pierde una de las aeronaves más preciadas y nobles del Servicio de Aviación, el Aerospatiale SA-330L “Puma” indicativo PA-11 (CN 1587) incorporado a la PNA el 20 de Octubre de 1980. Este helicóptero tenía en su historial numerosos salvatajes y había participado en el despliegue de medios de la PNA hacia el sur patagónico durante la Guerra de Malvinas, siendo asignado en un principio a tareas SAR (Search & Rescue) y luego al Batallón de Apoyo Logístico de la Infantería de Marina. Con posterioridad al conflicto le fue concedida la medalla “Operaciones en Combate” en reconocimiento a su accionar.

>> Esquema que lucía el PA-11 a principios de la década del '80
(Fuente: aeropuertosarg.com.ar / Autor: Hotel Romeo / Año: 1983)

(*)Tripulación conformada por:
Prefecto Principal Eduardo Emilio Velázquez Tarlisetti (piloto)
Subprefecto Marcelo Rodolfo Fernández (piloto acompañante)
Oficial Principal Dax Maximiliano Cosentino (copiloto)
Oficial Principal Cristian Sarasúa (rescatista)
Ayudante de Segunda Silvio Ledesma (mecánico)
Doctor Sergio Barle (médico civil)

Rescatando los restos del "puma blanco".

Dos días después comienza el operativo para rescatar de las frías aguas del Mar Argentino los restos del “Puma” PA-11. Participan de las tareas de rescate el rompehielos ARA “Almirante Irízar” (Q-5) y el buque oceanográfico ARA “Puerto Deseado” (Q-20), ambos de la Armada Argentina, el guardacostas GC-26 “Thompson” y el helicóptero "Puma" PA-13 (gemelo del siniestrado) de la Prefectura Naval y un equipo mixto de buzos especializados de ambas fuerzas. La aeronave siniestrada fue ubicada, pese al intenso oleaje, en el mismo lugar donde sucedió el amerizaje de emergencia, pero en forma invertida. Con su parte ventral mirando hacia el cielo y el rotor principal bajo el agua, pero aún a flote gracias al funcionamiento parcial de los flotadores de emergencia. Con ayuda de tambores vacíos atados al fuselaje, los buzos logran reforzar la flotabilidad para poder enganchar un cable de acero al núcleo del rotor principal y posibilitar su izado con una grúa al buque de la Armada, concluyendo la tarea de rescate a las 21:00 hs. del 23 de marzo.

>> Medios involucrados en el rescate del PA-11 fotografiados desde el ARA "Irízar"
(Fuente: Zona Militar / Forista: MIGUEL)

>> El PA-11 flotando con su zona ventral hacia el cielo a punto de ser izado
(Fuente: Zona Militar / Forista: MIGUEL)

>> Secuencia del rescate e izado del "Puma" PA-11 siniestrado
(Fuente: Zona Militar / Forista: MIGUEL)

Durante el izado del helicóptero siniestrado, y tal vez a causa de una falla estructural producto del accidente, se desprende el botalón de cola que cae al mar y se pierde quedando a la deriva. Recién 9 años después (el 20 de marzo de 2009) un buque pesquero lo rescata al “atraparlo” circunstancialmente con sus redes de captura y lo pone a disposición de la Prefectura Naval. Hoy esta sección del helicóptero se encuentra exhibida en el Museo Histórico Central que la PNA posee en la localidad de Tigre.

>> Sección de cola del PA-11 en el Museo de Prefectura
(Fuente: archivo Patrulleras Argentinas)

Como el Ave Fénix. La nueva vida del puma blanco.

Los restos del PA-11 fueron llevados a tierra firma donde se le practicaron los peritajes de rigor para este tipo de accidentes aeronáuticos. Aunque partes vitales de la aeronave se encontraban en buenas condiciones –teniendo en cuenta la magnitud del siniestro- fue clasificado como “irrecuperable”, siendo canibalizadas varias piezas e instrumentos para engrosar el stock de repuestos para el PA-13, el único “Puma” que para ese entonces continuaba en servicio.

En el año 2006 entra en servicio con el SEAV otro helicóptero Aerospatiale SA-330L “Puma” obtenido de “segunda mano” para reponer la pérdida del PA-11. Este “nuevo” aparato basado en una célula de un “Puma” ex Bundesgrenzschutz (Guardia  de Frontera Federal alemana, a partir de 2005 rebautizada como Bundespolizei, Policía Federal alemana) reconstruida en Rumania por la empresa IAR (Industria Aeronautica Romana) Brasov, que poseía la licencia de Aerospatiale para construir su propia versión denominada IAR-330 “Puma”.

>> El "nuevo" PA-11 adquirido por PNA en 2006
(Fuente: Zona Militar / Forista: INVMIL)

Reconocimiento a los fallecidos en cumplimiento del deber.

Mediante el Decreto N° 190/01 de fecha 15 de Febrero de 2001 el Presidente de la Nación, Dr. Fernando de la Rúa, promovió al grado inmediato superior Post-mortem al Prefecto Principal Eduardo Emilio Velázquez Tarlisetti y al Oficial Principal Dax Maximiliano Cosentino

Tarsiletti contaba con 4.510 horas de vuelo registradas en su fija de servicios y llevaba realizados 25 (veinticinco) salvatajes en alta mar. Fue Comandante de helicópteros “Puma” y “Dauphin” e instructor de aviones “Casa Aviocar”, realizando además cursos de actualización de salvamento y rescate, de capacitación, adiestramiento y verificación técnica. 

Cosentino por su parte contaba con 1.320 horas de vuelo, habiendo tomado participación en 21 (veintiún) operativos de salvamento. Efectuó cursos de piloto aviador y de copiloto de helicópteros “Puma”, “Dauphin” y “Schweizer”. Unos años antes había recibido una felicitación del Juez Federal Dr. Rodolfo Canicoba Corral por la labor cumplida en el operativo de búsqueda y rescate de una aeronave Cessna 402B (matrícula LV-MIU) de la empresa LAER, que cayó al Río de la Plata el 2 de junio de 1995 dejando un lamentable saldo de 6 (seis) muertos.


>> PP E.E. Velázquez Tarlisetti y OP D.M. Cosentino
(Fuente: Zona Militar / Forista: Litio71)

El 16 de marzo de 2001 mediante Disposición PNAR N° 01/01 el Prefecto Nacional Naval, Juan José Beltritti, impuso los nombres de Prefecto Mayor (Post-mortem) Eduardo Emilio Velázquez Tarlisetti y Subprefecto (Post-mortem) Dax Maximiliano Cosentino a las Estaciones Aéreas Comodoro  Rivadavia y Mar del Plata respectivamente.

A los tripulantes fallecidos un gracias enorme y nuestro reconocimiento permanente!
Honor y gloria a estos valientes caídos en cumplimiento del deber!

Fuentes:
angelfire.com
rlada.com
zona-militar.com
lanacion.com.ar
prefecturanaval.gov.ar
Otras 

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