Este blog patrullerasargentinas.blogspot.com pretende compilar, en un solo lugar, toda la información que se refiera a la actividad presente, pasada y futura de las lanchas patrulleras, guardacostas y unidades menores de la Armada República Argentina (ARA) y de la Prefectura Naval Argentina (PNA)

miércoles, 17 de junio de 2009

Aunque Ud. no lo crea: puede viajar a bordo de una ex lancha torpedera de la A.R.A.

La ciudad de Mar del Plata constituye un atractivo turístico local único, por su amplia oferta de balnearios, hoteles, locales gastronómicos, paseos, etc. que abarcan y satisfacen a personas de distinto poder adquisitivo.

Uno de los paseos tradicionales es la visita al Puerto de Mar del Plata. Allí en el Centro Comercial se pueden degustar distintos platos de mariscos y pescados en una decena de restaurantes. Llegando a la banquina de pescadores, se pueden adquirir frutos de mar comestibles frescos, enlatados o en conserva, así como artesanías y recuerdos varios.

En la banquina propiamente dicha (y que ha sido restaurada hace pocos años) descansan los clásicos pesqueros con casco amarillo furioso, tantas veces retratados en las clásicas fotos del puerto, y los lobos marinos fieles compañeros que reposan junto a ellos. En la Dársena B amarran también los más voluminosos pesqueros de altura, con sus cascos color rojo y sus estructuras blancas.

La típica visita turística estará incompleta sino se lleva a cabo el tradicional paseo en lancha. En la dársena "B", junto al muelle de Guardacostas donde están amarradas las lanchas patrulleras de la Prefectura Naval Argentina clase Z-28, GC-66 “Rio Luján” y GC-72 “Buenos Aires”, se encuentra el apostadero del muy publicitado “crucero” Anamora. Se trata de un yate de 30 metros de eslora con casco de acero, que desplaza 98 tn, posee dos motores de 560 HP, tres cubiertas y una capacidad de transporte de 300 pasajeros. El recorrido -de algo más de una hora- incluye el puerto interior, la dársena “B”, los muelles de ultramar, astilleros, Club Naútico, reserva de lobos marinos, Base Naval de Submarinos, la escollera norte y la salida a mar abierto que permite disfrutar de una excepcional vista panorámica de Playa Grande, Playa Chica, Cabo Corrientes, Plata Varese, Torreón del Monje, Casino y repaso de todo en el posterior regreso a puerto. Cabe destacar que este recorrido queda sujeto a restricciones según las condiciones meteorológicas que se presenten en la zona al momento de abordar.

Existen también otras embarcaciones –con menor promoción- que también realizan un circuito de paseo marítimo. Próxima a la banquina de pescadores se encuentra el amarradero de dos singulares lanchas de paseo: la Leonardo Da Vinci y la Ciudad de Mar del Plata. Ofreciendo un viaje más económico y corto -de apróx. 45 minutos y llegando sólo hasta Cabo Corrientes-, brindan de todas formas un paseo gratificante dada las excelentes condiciones marineras de los buques, que se ponen a prueba con viento sobre proa cuando salen o ingresan a mar abierto. Estas lanchas de casi 24 metros de eslora con casco de madera, que desplazan 38 tns, son ni más ni menos que ex lanchas torpederas de la clase Higgins que operaron bajo bandera estadounidense durante la Segunda Guerra Mundial y desde el año 1948 hasta mediados de los 60´ estuvieron en servicio en la Armada Argentina. Se trataría, si bien es difícil determinarlo, de las lanchas torpederas LT-8 (P-87) y LT-9 (P-88) tal la denominación que recibieron en la ARA.

Es cierto que la apariencia y superestructura con las que fueron remozadas y adaptadas a su nueva función civil torna difícil imaginar que se esté ante dos históricas lanchas torpederas de guerra. Sólo mediante la observación aguda y el cotejo con fotos de su apariencia original, puede advertirse la línea inconfundible de sus cascos de madera. La populsión seguramente también ha cambiado, ya que estas embarcaciones usaban para su propulsión tres motores nafteros que generaban unos 4.500 HP haciendo mover tres hélices que le permitían desarrollar una velocidad máxima de 42 nudos. Por un tema de costos es improbable que hayan mantenido tal planta motriz, siendo lo más propable que hayn sido reemplazados por motores diesel.

Si tiene la oportunidad de viajar a Mar del Plata, visite estas lanchas, disfrute de un paseo marítimo con su familia, y no deje de conocer estos testimonios vivientes (aunque bastante remozados y cambiados en su aspecto exterior) de nuestra historia militar naval. Aunque Ud. no lo crea, se habrá dado el gusto de navegar en una ex lancha torpedera clase Higgins.

Foto 1. Lancha "Ciudad de Mar del Plata" (ex lancha torpedera P-88 ?), fuente www.histarmar.com.ar

Foto 2. Lancha "Leonardo Da Vinci" (ex lancha torpedera P-87 ?), fuente www.histarmar.com.ar

NdeR: Esta entrada es la introducción de otra que subiré con la historia de las PT Higgins en la Armada Argentina.

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